

En 1972, la dictadura del general Agustín Lanusse estaba totalmente debilitada, gracias a la creciente presión y participación del Pueblo en torno a una vuelta a la democracia. Es por ello que, con el llamado a elecciones presidenciales, la vuelta de Juan Domingo Perón; exiliado y proscripto desde 1955; se convirtió en un acontecimiento histórico; sinónimo de la más férrea militancia histórica que, reorganizada por las nuevas generaciones, propició el retorno del voto popular y democrático.
“A pesar de mis años, un mandato interior de mi conciencia me impulsa a tomar la decisión de volver, con la mejor buena voluntad, sin rencores que en mi no han sido habituales y con la firme decisión de servir, si ello es posible”, expresó el General Perón en una solicitada del 7 de noviembre; anunciando de este modo su inminente retorno.
El 16 de noviembre, Lanusse tomó medidas extremas, rodeando el aeropuerto Ministro Pistarini (Ezeiza). Sin embargo, a pesar de los cordones de soldados y las fuertes lloviznas, miles de personas se lanzaron a las calles para darle la bienvenida al líder.
El avión aterrizó el 17 de noviembre, a las 11.20 hs. en Ezeiza. En el DC-8 de Alitalia viajaban 154 hombres y mujeres, entre ellos: 22 presidentes provinciales del Partido Justicialista y del distrito capital; miembros retirados de las Fuerzas Armadas y de la Confederación General del Trabajo; las 62 Organizaciones; empresarios; ex funcionarios y legisladores; científicos y artistas, que acompañaban al líder de los trabajadores en su regreso a la Patria.
El general Juan Domingo Perón fue retenido en el Hotel de Ezeiza hasta la madrugada siguiente, cuando decidieron liberarlo y pudo dirigirse a la casa ubicada en la calle Gaspar Campos de Vicente López. Allí comenzó a preparar al Partido Justicialista para las esperadas elecciones presidenciales del 11 de marzo de 1973. Permaneció en Buenos Aires 29 días y luego regresó a España, país del que retornaría definitivamente el 20 de junio de 1973, de la mano del presidente justicialista electo Héctor Cámpora. Posteriormente, este último renunciará a su cargo para que Perón pudiera asumir su tercera y última presidencia; luego de elecciones abiertas.
El 17 de noviembre fue un símbolo de la resistencia y la lucha de muchas personas, fuertemente comprometidas con la vuelta a la democracia, el respecto de los derechos políticos y sociales, y la libertad; valores que con Perón proscripto y exiliado no podían garantizarse. Es por ello que, en esta fecha se conmemora el Día del Militante Peronista.
Desde este equipo, queremos saludar a todos los Compañeros que trabajan incansablemente, en búsqueda de una Patria cada día más Justa, Libre y Soberana; consigna que el General Perón nos ha dejado como preciado legado. ¡Sigamos luchando siempre, y alcemos bien alto las banderas del Peronismo!.
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