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¿Cómo fue tu incursión en la política?La política siempre fue algo normal en mi vida, mis viejos eran militantes y muchos debates y reuniones se daban en casa. Mis hermanos y yo crecimos en un ambiente politizado.
Cuando ingresé al secundario, comencé a participar en el centro de estudiantes de la Escuela 12 de City Bell; que estaba conducida por la Agrupación Celeste y Blanca. Fui elegida por dos mandatos como presidenta del centro de estudiantes. Esos años son los que dieron forma a mi identidad política y donde conocí a quien hasta hoy es mi compañero: Alejandro.
Al mismo momento, comencé a participar de la U.B Juan Domingo Perón, donde formamos la Rama Femenina de la U.B de la que fui elegida Secretaria General.
Así llegué al 2001, donde reconocerse militante era muy difícil. Y en medio de ese desastre, junto a algunos compañeros, formamos Los Apóstoles de Perón; quizás una de mis mayores satisfacciones porque logramos una gran aceptación de los vecinos, sin más nada que nuestro entusiasmo y nuestro compromiso.
Ya para el 2003, con la llegada de Kirchner, se sumaron unidades básicas y, por decisión de todos, pasamos a un espacio superador que es Militancia Organizada; siempre dentro de algo básico que es el de luchar por una mejor condición para la sociedad.
Actualmente participamos de Encuentro Peronista, un espacio de discusión para reorganizar al Peronismo Platense, espacio que tengo le placer de conducir junto al compañero y diputado
Raúl Pérez.
¿Cómo se produce tu llegada al Concejo Deliberante?En el 2006, la Agrupación se une a la campaña de Pablo Bruera a intendente. Era una compañera más trabajando en la campaña. Al momento de cerrar las listas, habíamos trabajado tremendamente por lograr un espacio para el grupo. En el instante del cierre de las negociaciones, el lugar que se nos dio fue el de la mujer; que haya sido yo fue una decisión del grupo. Puedo decir orgullosamente que nadie nos regaló nada, nos lo ganamos con militancia. Y si soy yo la concejal, es por decisión de mis compañeros.
¿Cómo fue tu gestión estos años dentro del Concejo?La tarea no fue fácil, muchos se preparan para llegar a un cargo. Pero cuando te sueltan adentro, te das cuenta que no hay preparación que valga. Por suerte encontré buenos compañeros dentro y fuera del bloque. En la distribución de comisiones, me tocó la de Derechos Humanos. Eso también ayudó, dado que es un tema que siempre me atrajo.
La colocación de una placa en el hall del recinto del Concejo, en conmemoración de los pibes de la Noche de los Lápices, y la declaración de Ciudadana Ilustre a Emilce Moler; son cosas que me llenan de satisfacción.
Estos fueron dos años muy duros, el ambiente político está muy caldeado. Desde mi lugar he podido darme el gusto de lograr una de las cosas por las que acepté este desafío: facilitar la mayor participación de la gente con el Estado; así fue que presenté el proyecto de la Banca 25. Será que como militante, no me olvidé lo difícil que es lograr expresarse en los ámbitos del poder.
Yo baso mi gestión en la militancia, será por eso que el despacho está siempre lleno de compañeros. Algunos, en tono de broma, dicen que es una U.B. Pero eso es algo que me agrada. La función pública demanda mucho tiempo y se complica estar con los compañeros. Por eso me gusta llegar a la oficina y tomar mate con ellos; eso me permite no olvidarme de dónde vengo y hacia dónde queremos ir.
¿Cuáles son tus perspectivas a futuro?Todavía me quedan dos años por delante y pretendo dar lo mejor. No me quiero ir diciendo que me hubiera gustado hacer esto u aquello. Veo a algunos preocupados por las elecciones del 2011, pero yo trato de no pensar en eso, sino meterme de lleno en la responsabilidad que tengo y en dar lo mejor por todos los que me ayudaron a llegar a este lugar.
Como todos aquellos que están en la política, tengo aspiraciones y anhelos. Pero en esto, cierto no hay nada. Lo que sí puedo asegurar es que va a ser con el mismo compromiso con el que llegamos. Hay compañeros trabajando de lleno en lo político para que se nos den las cosas de la mejor forma. De ninguna manera estamos atornillados a un sillón, sabemos que las cosas se logran trabajando.
FUENTE: Revista “Compañeros en acción”; Sección: ‘Reportaje’- Noviembre de 2009, Página 7.