La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó ayer en el estadio de Huracán al conmemorar el triunfo de Héctor Cámpora en 1973 que "al incorporar a un argentino más a la lucha por la construcción del nuevo país no hay que preguntarle qué piensa o de dónde viene".
"A él no le importaba nada de las cuestiones personales. Estaba despojado de las cuestiones que nos distraen en la política. Quiero rescatar la historia y a una juventud que construya su propia historia, como lo hicimos nosotros en otra época", añadió.
Cristina encabezó el acto organizado por la Corriente Nacional de la Militancia para conmemorar el 38 aniversario del triunfo electoral de Héctor J. Cámpora y abrió su discurso afirmando: "Esta tarde aquí no está la Presidenta, sino la compañera de todos ustedes".
Mientras la militancia repetía la consigna principal "Para Cristina, la reelección", la Presidenta pidió que el acto "sea de recuerdo y homenaje a mi compañero de toda la vida" y recordó que el 11 de marzo del año pasado "él les habló a ustedes en Ferro. Yo quiero venir a recordarlo como se recuerda a un militante con compromiso".
Cristina recordó también aquel 11 de marzo de 1973, cuando el Frente Justicialista de Liberación se impuso en las elecciones. "Yo tenía veinte años y mi hija Florencia que está en la tribuna tiene 20 años".
"Quiero decirles que vengo a reconocer que hay un país diferente de aquellos tiempos y de estos 200 años de luchas nacionales con marchas y contramarchas" y remarcó que en esas luchas siempre participaron los jóvenes "contra el yugo colonial, contra las dictaduras".
En ese sentido, sostuvo que "por primera vez ustedes, generación del Bicentenario, se están incorporando no contra alguien, sino por alguien, por la Argentina para seguir mejorando las cosas".
En ese marco, resaltó el hecho de que se pueda realizar una "construcción política diferente" y señaló que "las luchas del campo nacional y popular se hacían en base a contradicciones. Hoy construimos con amor por cosas ya logradas y para profundizar esos cambios".
La Presidenta instó a la "construcción orgánica y política" y al respecto se dirigió a los jóvenes porque "éste es el desafío que tienen, cómo hacer para que tanta lucha no sea en vano".
Al volver sobre la necesidad de "construir sobre las coincidencias", llamó a los jóvenes a que "cuando se incorporen otros argentinos (al campo nacional) no les pregunten de dónde vienen, sino si están de acuerdo con la asignación universal por hijo; si tenemos que seguir poniendo en educación pública el esfuerzo; si debemos seguir inaugurando universidades públicas gratuitas para tener niveles de igualdad".
"Si necesitamos proteger el trabajo nacional y la producción; si quieren un país donde los derechos humanos sean bandera de toda la sociedad sin distinción de ideologías porque eso nos diferencia de la barbarie", agregó.
Y acotó: "Si como argentino se siente parte de América del Sur, del Mercosur, de la Unasur".
"Si están de acuerdo, forman parte de esta historia", destacó.
La Presidenta dijo que "el gran desafío es que el movimiento nacional y popular pueda institucionalizarse, pero no a través de una ley o un decreto, sino haciéndose carne en el conjunto de la sociedad".
"Para eso hemos venido a luchar contra la subordinación cultural impuesta históricamente con la historia falsificada desde 1810", remarcó.
En esa línea, dijo que "es importante que el frente nacional y popular construya esa institucionalidad y saber contarle a los argentinos a partir de ver y tocar cada uno de los logros que hemos tenido".
La Presidenta resaltó que "la Argentina del no se puede" le decía a Néstor Kirchner que "estaba loco cuando decidió cortar el nudo gordiano que significaba la dependencia con el FMI".
"También lo criticaron cuando en un hecho histórico en Mar del Plata se rechazó al nuevo estatuto del coloniaje (el ALCA), eso lo hizo él", enfatizó.
"Creo que su último acto de servicio fue el 27 de octubre (cuando falleció Néstor Kirchner) y descubrimos cuántas cosas había hecho y qué poco le habían reconocido. Se me rompe el corazón si no lo digo", dijo emocionada la Presidenta.
Por último, Cristina pidió que "en nombre de él construyamos con amor, que al odio que quisieron derramar le respondamos con amor, no hay mejores batallas que las que se ganan con amor, esas son las que duran y valen".
"El está definitivamente entre nosotros, nada ni nadie lo podrá borrar", finalizó.
Fuente: Agencia Telam
Sección: Política
Fecha: 12 de marzo de 2011
Enlace: http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=215137&id=407651&dis=1&sec=2
sábado, 12 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
Concejal Sabrina Rodríguez en el 'Reconocimiento a las Mujeres Inmigrantes'
Ayer por la tarde, el Intendente municipal; Dr. Pablo Bruera y el Director Gral. de Colectividades; Mauricio Castro, encabezaron un acto de 'Reconocimiento a las Mujeres Inmigrantes'. Dicha jornada; que contó con la presencia de la Subsecretaria de Derechos Humanos, Doctora Marta Vedio y los concejales del bloque oficialista Javier Pacharotti, Sabrina Rodríguez y Valeria Amendolara; tuvo lugar en el Salón Dorado del Palacio Municipal y fue realizado en el marco de las jornadas por el Día Internacional de la Mujer.
martes, 8 de marzo de 2011
8 de Marzo- Día Internacional de la Mujer Trabajadora
El Día Internacional de la Mujer, originalmente llamado Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es celebrado cada 8 de marzo; y fue oficialmente reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1975. En este día; fiesta nacional en algunos países; se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integro como persona.
Dicha celebración recoge la lucha emprendida por cientos de obreras de la ciudad de New York; quienes murieron calcinadas el 25 de marzo de 1911, durante el incendio acontecido en la fábrica de camisas de mujer ‘Triangle Shirtwaist Factory’.
Las instalaciones y formas de trabajo asignadas en la fábrica Triangle; situada en el corazón de Manhattan; se caracterizaban por ser insalubres y extremadamente peligrosas. En 1911, las costureras de la Triangle Shirtwaist Factory (Fábrica de camisas Triangle) llevaron a cabo una huelga de protesta en contra de sus penosas condiciones laborales y los bajos salarios que percibían.
Pocos meses después de estas reivindicaciones, las empleadas de la fábrica de camisas de mujer más grande de la ciudad de Nueva York, se encontraban a minutos de terminar su abusiva jornada; la cual continuaban desarrollando en situación de precariedad. Todas ellas eran chicas jóvenes de entre 13 y 23 años, recién llegadas de la Europa del Este y de Italia, judías y católicas que aún no dominaban el inglés. Cuando se originó el incendio, las 240 obreras se encontraban trabajando hacinadas en el noveno piso y con una única puerta de salida; la cual estaba cerrada con llave.
Así fue que 146 obreras murieron en uno de los peores incendios registrados en New York. Durante las semanas siguientes a la tragedia, la ciudad estuvo de duelo y supuso un revulsivo para sus habitantes; quienes se rebelaron ante las injusticias citadas. Se convocaron reuniones de protesta en Iglesias, calles y sinagogas; en las cuales el pueblo exigía la mejora en las condiciones laborales de estos talleres.
La desgracia obtuvo su eco, levantando una ola de protestas de trabajadores y civiles en todo el mundo en contra de la explotación de las trabajadoras. Las uniones sindicales de diferentes países pidieron que se proclamara un Día Internacional de la Mujer, en recuerdo del sacrificio de estas mujeres.
Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos. Y en 1975, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
Al igual que estas incansables trabajadoras, renovemos cada día nuestro espíritu de lucha por la justicia y la equidad de género; condiciones necesarias para que los derechos humanos básicos estén garantizados también para todas las mujeres. Aún hoy existen talleres clandestinos donde hombres, mujeres y niños son esclavizados. Que esta realidad nos llene de fuerzas y ánimo de cambio, haciéndolo extensivo a todos los ámbitos de la vida.
Retomemos, de este modo, el compromiso asumido por quien fue un ejemplo de mujer, Eva Duarte de Perón; quien el 17 de octubre de 1945 manifestó fervientemente: “Porque vi que la mujer no era tenida en cuenta ni en lo material ni en lo espiritual, y porque advertí que la mujer era una reserva moral y espiritual; me puse al lado de todas las mujeres de mi país para bregar con ellas denodadamente; no solo por nuestra reivindicación, sino también por la de nuestros hogares, de nuestros hijos y de nuestros esposos”.
Dicha celebración recoge la lucha emprendida por cientos de obreras de la ciudad de New York; quienes murieron calcinadas el 25 de marzo de 1911, durante el incendio acontecido en la fábrica de camisas de mujer ‘Triangle Shirtwaist Factory’.
Las instalaciones y formas de trabajo asignadas en la fábrica Triangle; situada en el corazón de Manhattan; se caracterizaban por ser insalubres y extremadamente peligrosas. En 1911, las costureras de la Triangle Shirtwaist Factory (Fábrica de camisas Triangle) llevaron a cabo una huelga de protesta en contra de sus penosas condiciones laborales y los bajos salarios que percibían.
Pocos meses después de estas reivindicaciones, las empleadas de la fábrica de camisas de mujer más grande de la ciudad de Nueva York, se encontraban a minutos de terminar su abusiva jornada; la cual continuaban desarrollando en situación de precariedad. Todas ellas eran chicas jóvenes de entre 13 y 23 años, recién llegadas de la Europa del Este y de Italia, judías y católicas que aún no dominaban el inglés. Cuando se originó el incendio, las 240 obreras se encontraban trabajando hacinadas en el noveno piso y con una única puerta de salida; la cual estaba cerrada con llave.
Así fue que 146 obreras murieron en uno de los peores incendios registrados en New York. Durante las semanas siguientes a la tragedia, la ciudad estuvo de duelo y supuso un revulsivo para sus habitantes; quienes se rebelaron ante las injusticias citadas. Se convocaron reuniones de protesta en Iglesias, calles y sinagogas; en las cuales el pueblo exigía la mejora en las condiciones laborales de estos talleres.
La desgracia obtuvo su eco, levantando una ola de protestas de trabajadores y civiles en todo el mundo en contra de la explotación de las trabajadoras. Las uniones sindicales de diferentes países pidieron que se proclamara un Día Internacional de la Mujer, en recuerdo del sacrificio de estas mujeres.
Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos. Y en 1975, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
Al igual que estas incansables trabajadoras, renovemos cada día nuestro espíritu de lucha por la justicia y la equidad de género; condiciones necesarias para que los derechos humanos básicos estén garantizados también para todas las mujeres. Aún hoy existen talleres clandestinos donde hombres, mujeres y niños son esclavizados. Que esta realidad nos llene de fuerzas y ánimo de cambio, haciéndolo extensivo a todos los ámbitos de la vida.
Retomemos, de este modo, el compromiso asumido por quien fue un ejemplo de mujer, Eva Duarte de Perón; quien el 17 de octubre de 1945 manifestó fervientemente: “Porque vi que la mujer no era tenida en cuenta ni en lo material ni en lo espiritual, y porque advertí que la mujer era una reserva moral y espiritual; me puse al lado de todas las mujeres de mi país para bregar con ellas denodadamente; no solo por nuestra reivindicación, sino también por la de nuestros hogares, de nuestros hijos y de nuestros esposos”.
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