Concejal Sabrina Rodriguez

martes, 17 de abril de 2012


Cristina anunció la expropiación del 51% de las acciones de Repsol (Diario 'El Día')

El Estado argentino volverá a tener la mayoría y el control de YPF, privatizada en los '90. La medida fue fundada en "falta de inversión y caída de la producción". 

En una decisión de alto voltaje político y económico, la presidenta de la Nación anunció ayer la decisión de expropiar a la empresa española Repsol el 51% de su participación accionaria en la petrolera YPF y tomar el control de la compañía, a la que intervino ayer mismo.

La resolución de la administración kirchnerista está plasmada en un proyecto de ley de expropiación de esas acciones que el Congreso comenzará a tratar hoy mismo, según señalaron fuentes parlamentarias, en medio del fuerte impacto que el anunció provocó en España, donde el gobierno de Mariano Rajoy calificó la medida de “injusta y discriminatoria” y conformó un comité de crisis para analizar posibles represalias legales y comerciales contra la Argentina.

En un acto en la Casa Rosada transmitido por cadena nacional, Cristina Kirchner responsabilizó a Repsol por la caída de la producción de hidrocarburos registrada en los últimos años, y por el consecuente aumento de las importaciones, al argumentar la decisión oficial de expropiar las acciones de la empresa de origen ibérico que controla YPF.

NUEVOS DUEÑOS

Hasta el momento, Repsol cuenta con el 57,43% de las acciones “Clase D” de YPF, mientras que el 25,46% permanecerá en manos del Grupo Petersen, conducido por la familia argentina Eskenazi, y el resto de los papeles continuará “flotando” en bolsa.

Mediante el proyecto de ley enviado al Parlamento, que ya ingresó al Senado, el Gobierno busca declarar “de utilidad pública y sujeto a expropiación el 51% del patrimonio” de Repsol, en un intento por “nacionalizar” la petrolera fundada en 1922 y privatizada por el ex presidente Carlos Menem en 1992 en un proceso en el que Repsol se quedó íntegramente con la empresa en 1999.

La iniciativa prevé, además, que el 51% de las acciones que pasará a tener el Estado argentino se repartirá en un “51%” para el Estado nacional y un 49% para las provincias petrolíferas.

Según el Gobierno, la política llevada adelante en los últimos años por Repsol-YPF “tuvo como consecuencia la multiplicación de las importaciones de combustibles ascendiendo (en 2011) a 9.397 millones de dólares”, debido a falta de inversiones en la empresa y una caída de la producción de parte de la compañía.

De esta forma, la embestida que inició en marzo pasado la Casa Rosada contra la petrolera, y que incluyó la caducidad de numerosas áreas de explotación de hidrocarburos decretada por varios gobiernos provinciales, llegó finalmente ayer a su punto culminante.

LA DECISION

Tras varios días de reuniones y versiones cruzadas, el Gobierno blanqueó finalmente y puso en marcha la decisión de redoblar el paso y acelerar su desembarco en el directorio de YPF, para tomar el control de la firma en detrimento de los intereses de Repsol, que se quedará con menos del 10% de las acciones.

Es que las sujetas a expropiación serán las acciones “Clase D”, que el Estado nacional vendió originalmente al sector privado cuando Menem decidió desprenderse de YPF, al convertirla en sociedad anónima en 1992, mediante la Ley 24.145.

Los derrumbes en el valor de las acciones de la empresa ayer, tras conocerse la iniciativa de expropiacion, provocaron que se suspendiera su cotización en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y en Wall Street.

La iniciativa oficial deberá ser tratada en primera instancia por el Senado, donde justamente el ex presidente Menem ocupa una banca y podría incluso votar en favor de la nacionalización de YPF, y apunta a declarar de “interés público nacional e interés público prioritario” el autoabastecimiento petrolero.

Tras el anuncio de Cristina, la administración kirchnerista dispuso la intervención inmediata de YPF y, según trascendió, ubicó en el puesto de director ejecutivo de la petrolera a Exequiel Espinosa, quien se desempeñaba hasta ahora al frente de Enarsa (Energía Argentina SA) (ver pág. 4).

El proyecto prevé, además, la creación de un Consejo Federal de Hidrocarburos con el Ejecutivo y todas las provincias para fijar la política del sector.

FUNDAMENTOS

Cristina justificó la nacionalización de YPF al advertir que en 2011 fue la “primera vez en 17 años” que el saldo comercial de combustibles fue negativo en el país.

La mandataria sostuvo que en ese caso Argentina se convertiría en un “país inviable” por políticas “empresariales” y no por falta de recursos.

“NO SOY UNA PATOTERA”

También señaló que el Estado “promoverá asociaciones con el sector privado” en las distintas operaciones de la empresa, según lo evalúe, y consideró que el manejo la compañía se “profesionalizará”.

Dijo, asimismo, que “contestará ninguna amenaza”, ni “responder ningún exabrupto” y no se va a “hacer eco de las faltas de respeto o de frases insolentes que algunos dijeron” en los últimos días, en medio de versiones sobre la estatización de YPF. “Soy una jefa de Estado y no una patotera”, enfatizó.

La mandataria pidió, finalmente, que “esto (la medida de expropiación) no pertenezca a un Gobierno” y remarcó: “No soy eterna, otros u otras vendrán”.

FUENTE: Diario 'El Día'
SECCIÓN: Economía
FECHA: 17 de abril de 2012

Anuncio de la Presidenta sobre la decisión de expropiación del 51% de las acciones de YPF


lunes, 16 de abril de 2012

Positivos resultados del sistema de separación de residuos en el distrito (Diario 'El Día')

El programa municipal que impulsó la separación en origen de los residuos húmedos y secos domiciliarios, que comenzó a aplicarse hace cuatro años en La Plata, pareciera estar bien encaminado, ya que de acuerdo a la información oficial el uso de la llamada "bolsa verde" para reunir basura reciclable permite reducir en 80 toneladas diarias de desechos el volumen que se descarga en el relleno sanitario de la Ceamse. De esta manera se confirmarían los anticipos formulados al inicio de la experiencia, al ser considerada como una alternativa superadora del anterior sistema y generadora de diversas ventajas.

Tal como se informó, el llamado plan de separación y clasificación de residuos secos se lanzó en julio de 2008. Con el objetivo de reconvertir los productos de descarte en materia prima a partir de la diferenciación entre residuos húmedos y secos el programa se instrumentó desde entonces en etapas sucesivas y así fueron incorporándose el casco urbano platense y distintos barrios de la periferia.

Se indicó asimismo que gran parte de la reducción de los desperdicios domiciliarios enviados al predio de la Ceamse se explica por el crecimiento de la separación en origen, detallándose que el sistema de la bolsa verde permite recuperar por día alrededor de 80 toneladas de residuos reciclables a los que se llega merced al trabajo de las cooperativas.

Se conoce que la práctica de separar los residuos domiciliarios en origen -tal como quedó evidenciado en las experiencias acumuladas en otras ciudades y países- tiene, como otro de sus objetivos, el de reducir la cantidad de basura que llega al relleno sanitario para ser enterrada, recuperando para su posterior reindustrialización materias primas como papel, cartón, vidrio, metales y plásticos, entre otros.

Tal como está ordenado, los residuos secos o reciclables deben sacarse a la calle en bolsas verdes y los húmedos u orgánicos, generalmente restos de comida, en blancas, existiendo cronogramas y horarios específicos para cada uno de ellos.

En cuanto a los residuos secos, llegan a predios en donde varias cooperativas trabajan en la separación de los materiales que se pueden vender como reciclables. La expectativa de máxima fue desde siempre la de lograr que no sea tan abultado el tonelaje de basura doméstica que va al relleno sanitario existente en el camino a camino a Punta Lara, hoy al borde de la saturación.

Cabría agregar que la recolección selectiva de la basura conlleva, asimismo, otros beneficios: disminuye los niveles generales de contaminación del medio ambiente y, además, permite que se reciclen parte de los residuos que son transformados, por ejemplo, en paneles para la construcción, vidrios u otros materiales útiles. Especialistas han estimado que algo más de un 20 ciento de los residuos puede ser reciclado, algo que habla de la importancia que podría adquirir el procedimiento.

Tanto los antecedentes teóricos que avalaban esta experiencia como los resultados prácticos alcanzados indican que el sistema adoptado se muestra como positivo y que, por consiguiente, resulta conveniente profundizarlo.