Concejal Sabrina Rodriguez

martes, 10 de diciembre de 2013

30 AÑOS DE DEMOCRACIA

   


  Tenemos hoy la inmensa alegría de celebrar 30 años de continuidad democrática en la vida política argentina.  Luego de siete años de dictadura cívico- militar, el 30 de octubre de 1983 un Pueblo harto de la opresión participó de la primera elección democrática, llevando a Raúl Alfonsín a la presidencia.

     En este sentido,  quiero expresar mi reconocimiento a este dirigente político;  al “padre de la democracia”.  Porque Alfonsín nos ha dejado el legado de una lucha incansable por la defensa de la vida institucional y las libertades públicas e individuales, así como también el respeto a sus adversarios. Nuestro análisis no debiera centrarse en los defectos o virtudes de su gestión; su limitación ha sido la inherente al proceso histórico que transitábamos: los sectores concentrados de la economía aún con un enorme poder, amenazando con desestabilizar  nuestras instituciones. Y más allá de los resultados concretos;  el Presidente Alfonsín tuvo el valor de enfrentar estos intereses opuestos al Pueblo, emprendiendo camino a la recuperación económica y del aparato productivo,  velando por la estabilización democrática y, reconociendo y accediendo a las demandas de los organismos de Derechos Humanos.

     Y tuvimos que llegar al 2003 para que estos sueños se hicieran posibles.  Quiero expresar el orgullo que siento de ser legisladora en nombre de este Proyecto Nacional y Popular  que inició el Compañero Néstor Kirchner, una continuidad del proceso histórico del movimiento Nacional representado por el general Perón y Evita.

      La llegada de Néstor a la presidencia significó el reconocimiento de la lucha de los 30.000 Compañeros desaparecidos en manos de los genocidas. Al igual que Alfonsín en su tiempo, Néstor llamó a la Juventud a participar nuevamente en la vida política de nuestro país para construir una sociedad más justa e igualitaria. Cristina reafirmó esa convicción de Justicia Social y nos enseñó que “La Patria es el Otro”. 

     La última década es, sin duda,  una década ganada. No sólo hemos logrado una reparación histórica en base a la Memoria, Verdad y Justicia; sino que también hemos conquistado como Pueblo muchos de los derechos que nos habían sido arrebatados. Néstor y Cristina han hecho de los Derechos  Humanos una política de Estado. Y en esta línea es que quiero destacar lo dicho por Eduardo Jozami; director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti; en un evento público de mayo de este año: “este gobierno inauguró  un período en el que se hace justicia con el pasado y se hace justicia con el presente”. En estos diez años hemos sido protagonistas de transformaciones inimaginables hasta entonces para nosotros mismos:

-Con la participación activa de los organismos de Derechos Humanos, este Proyecto ha logrado la anulación de las leyes de impunidad y la reanudación de los juicios contra los genocidas responsables de los crímenes de lesa humanidad. Otras medidas importantes fueron: la apertura a la posibilidad de que el Estado se presentara como querellante; el retiro de los cuadros con los rostros de Videla y Bignone que se exhibían en el Colegio Militar; la recuperación de la ESMA como espacio de memoria histórica; la creación del Archivo Nacional de la Memoria; la consolidación del Consejo Federal de Derechos Humanos; la ampliación de políticas reparatorias para víctimas; la señalización de unos 500 centros clandestinos de detención; la organización de veinte unidades de investigación sobre el terrorismo de Estado;  la apertura de Observatorios de Derechos Humanos en ocho provincias y; el impulso del Plan Nacional contra la Discriminación, entre otros logros. Todas estas medidas fueron el inicio de lo que luego se convertiría en la subordinación definitiva de las fuerzas armadas.

-Los índices de desempleo y pobreza se redujeron diametralmente, contrarrestando los nefastos efectos de la política económica liberal de los ’90. En este sentido, Néstor se transformó en el interlocutor entre el nuevo gobierno popular y los trabajadores y nuevos excluidos, haciéndolos parte fundamental de esta construcción naciente. La misma redignificación valió para los jubilados, uno de los sectores más vulnerados por el recorte del Gasto Público que en el 2001  benefició a intereses bancarios.

- Se renovó la Corte Suprema de Justicia implementando un sistema de selección público de magistrados más democrático e independiente. Pocos años atrás todos los jueces eran hombres, católicos y conservadores. Las designaciones del Doctor Zafaroni en el 2003 y de las Doctoras Highton de Nolasco y Argibay en 2004 brindaron a la Corte también un equilibrio ideológico y de género.

-Le fueron reconocidos a los pueblos originarios sus derechos sobre la tierra, otorgándole los territorios correspondientes y dando impulso a la ley 26.160. Lo mismo se realizó respecto a los descendientes de afroamericanos  y la comunidad boliviana, peruana y paraguaya residente en nuestro país y nuestra ciudad.

- La Asignación Universal por Hijo y por Embarazo, el desarrollo del Plan Fines y el Programa de Crédito Argentino (ProCreAr) tienen origen en el reconocimiento de los derechos constitucionales de niños y adultos a la alimentación, a una adecuada atención sanitaria y a la vivienda digna.

-Tenemos hoy una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que se basa en la desarticulación de los monopolios comunicacionales garantizando a los argentinos y argentinas la pluralidad informativa necesaria para que puedan ejercer sus derechos políticos. Asimismo, desde su aprobación se han creado empleo para muchos trabajadores de la comunicación.

     En fin… reparar en cada logro llevaría un tiempo infinito. Lo que quiero destacar es que el máximo referente de nuestro sector, Néstor Kirchner y nuestra conductora Cristina Fernández  han puesto en marcha un Proyecto Nacional y Popular de Liberación con inclusión social; redistribución de ingresos; estatización de las empresas estratégicas y utilización de los recursos naturales en beneficio de la Nación y del Pueblo. Y eso es Democracia: igualdad de oportunidades para cada uno de los argentinos que habitan este suelo y fortalecimiento de los países latinoamericanos frente al poder económico de las corporaciones y su monopolio de comunicación oligárquico e imperialista.  


     Desde esta trinchera que ocupo por voto y mandato popular y por el profundo amor que siento por mi Patria, reafirmo mi apoyo incondicional al Proyecto Nacional y Popular de Liberación que lleva adelante este gobierno. Porque nuestro deber como militantes es acompañar a la Presidenta para lograr la profundización de este modelo; un modelo que tiene en los valores democráticos su razón de ser. Así nos lo pidió Néstor y así será.

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