En
el marco de la conmemoración del Día Nacional del Militante Montonero, la
concejal Sabrina Rodríguez y ‘Los Apóstoles de Perón’ homenajearon al Compañero
Oscar Daghero; el Cordobés.
El
acto; que tuvo comienzo a las 19:00 hs en el Centro Cultural Néstor Kirchner de
calle 7 entre 57 y 58; contó además con la presencia de Ariel Archango, Julio
Aloia, Ángel Ibáñez y Jorge Reyna; entre
otros Compañeros.
Las primeras en disertar fueron Nadia y Antonela en representación de la JP Apóstoles de Perón, quienes destacaron ‘la humildad’ y ‘la pasión’ con
la que el Cordobés militaba, ‘la férrea defensa de la Patria’ y su ‘interés por ayudar siempre al otro, sin pedir
nada a cambio’. Asimismo, y en representación de
todos los jóvenes que integran la organización de la que forman parte,
adquirieron el compromiso de ‘continuar
con su lucha’.
Julio Aloia hizo referencia a los ideales que
sirvieron de impulso a la lucha de su generación y dijo: “El proceso que nosotros estamos viviendo desde el 2003 es un poco la
síntesis de lo que los militantes de los ‘70 tratamos de llevar adelante como
la propuesta del Hombre Nuevo. La propuesta de un ser solidario; de oponer a
este egoísmo desarrollado en los noventa pero nacido a la luz de la dictadura
militar y del genocidio; de oponer la solidaridad al egoísmo, el compromiso a la desidia, la participación
militante a la a-política”. En este sentido, recalcó que con la llegada de
Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ‘toda
una generación comienza a participar y entiende que la política es la
herramienta que el Pueblo, la clase obrera peronista, necesita para interpretar
una línea histórica’.
Finalmente,
parafraseando a Juan Domingo Perón, expresó: “El General decía que había que dejar la etapa gregaria y pasar a la
etapa de la organización. Porque los hombres desaparecen, las circunstancias
fortuitas nos condicionan y la organización vence al tiempo. Y ustedes son los
que van a construir esa organización. Lo que haremos nosotros como generación
es el aporte para que no se vuelvan a cometer errores pasados”.
Seguidamente,
Ángel Ibáñez calificó al ‘Cordobés’
como ‘fiel reflejo de lo que fue la
resistencia y la lucha popular en
Argentina’ y un hombre que ‘no sólo significó mucho
para la generación de los ’90, sino también para esta nueva generación porque
seguía generando organización política y seguía intentando construir
organización popular’, y recordó: “Él
siempre estaba tratando de dar la discusión política para ir cubriendo las
necesidades que íbamos teniendo en el marco de ese lazo entre la lucha popular
de otras generaciones con la lucha que nosotros veníamos emprendiendo desde
los 90’ hasta acá. Compañeros como él
cubrían esos baches para no volver a caer en errores que por ahí los Compañeros
habíamos cometido en otras etapas”.
Luego
de rememorar la trayectoria política de Daghero por organizaciones tales como la
Juventud de Trabajadores Peronistas, Montoneros, Peronismo Revolucionario,
Quebracho y Los Apóstoles de Perón en sus últimos tiempos; Ibáñez instó a todos
los presentes a ‘llenar las urnas del
Frente para la Victoria el 25 de octubre’, y manifestó: “Hoy es un día que nos llena de orgullo a
todos los que salimos a dar la pelea por una
Patria Justa, Libre y Soberana. Y hoy tenemos una parada difícil, una
discusión con el enemigo directo. Y más allá de las contradicciones, sabemos
dónde tenemos que estar”.
Por
su parte, Jorge Reyna realizó un
recorrido por los años compartidos junto al homenajeado y; al igual que los
jóvenes de la JP Los Apóstoles de Perón; rescató como principales valores ‘la coherencia’ y ‘el desinterés personal’ con que encaraba su militancia: “Hay en él una coherencia de militante
revolucionario. Recuerdo que la última vez que lo acompañé al hospital Kirchner
en Varela para hacerse lo que fueron los últimos estudios; él sabía que estaba
mal; y nos pasamos la espera discutiendo de política, discutiendo de cómo se hacía
la revolución en Argentina. Diez días antes de morirse, discutíamos de esto. Y
otra de las características que lo distinguía era lo que caracterizaba a toda
la generación del ’70: la humildad, el desinterés personal. Fue un Compañero
que puso la cuestión personal de su vida, sus problemas, todo lo subordinó a su
militancia política en las distintas organizaciones que participó”.
En
cuarto lugar, Ariel Archango habló
acerca de los momentos previos al triunfo electoral del 2011 y recordó las
enseñanzas de Oscar Daghero; quien les decía que ‘el proceso no se agota en una elección, en un año o en dos’ y
exponía su ‘preocupación por la unidad
del campo popular, de lo que él estaba viendo de las bases desunidas y de cómo
tenían que avanzar hacia la construcción de un espacio político con la
suficiente fortaleza para ponerle un freno a lo que él ya vislumbraba que era
esto: el avance de la derecha y de las políticas neoliberales’.
En
este sentido, exhortó a la militancia platense a ‘construir la unidad’ referida, y subrayó: “Nos queda la enseñanza y el desafío de la lucha de estos Compañeros en
el corto plazo (…) Nosotros tenemos que saber construir la unidad en la
diversidad, entendiendo la procedencia y la experiencia de los Compañeros; los
necesitamos a todos. Nuestro desafío es ponerle un coto al avance neoliberal en
nuestro país, un proyecto de país oligárquico, elitista. Por eso nuestra
militancia barrial adquiere hoy un volumen nacional. Porque desde La Plata le
vamos a poner un freno a ese avance y vamos a ser un ejemplo dentro de esto que
llamamos la unidad; la unidad de los Compañeros que entendemos que el Proyecto
Nacional y Popular se defiende en la esquina, en la calle y en los barrios;
como lo entendía el Cordobés y todos los Compañeros”.
El
cierre del acto estuvo a cargo de Sabrina
Rodríguez quien, luego de leer un comunicado elaborado por la organización
de la que es referente en adhesión y reconocimiento a la lucha de la militancia
de los ’70, recordó el modo en que se fue forjando una amistad con ‘El
Cordobés’: “Los Apóstoles de Perón
surgimos como una expresión contraria de lo que ha sido esa nefasta década del
’90. Conocimos al Cordobés luego de que ganara las elecciones Néstor Kirchner.
Como militantes acompañamos este nuevo modelo de país, pero éramos inorgánicos;
aportábamos como militantes pero no teníamos más que eso. Y el Cordobés era lo
que nos faltaba como organización, era quien nos tenía que preparar. Y así fue:
él estaba todo el tiempo queriendo formarnos. Pero no quería transformarnos en
esos militantes de los ’70 porque él sabía nuestro proceso histórico; entendía
que éramos hijos de la democracia. Pero nos decía siempre que había que empezar
a discutir la política y que para eso teníamos que estar formados (…) Recuerdo
que me decía: ‘Mirá chiquita, a los revolucionarios no se los llora; a los
revolucionarios se los reemplaza mediante una lucha’. Pero para nosotros el
Cordobés va a ser siempre irremplazable”.
Rodríguez
recalcó que, en lo particular, sentía a Oscar Daghero ‘como un familiar’ ya que estaba en forma permanente en su casa, y
agregó: “recuerdo siempre cómo, entre
pucho y mate, discutíamos de política; de cómo podíamos hacer para seguir
profundizando este modelo”.
FOTOS: IGNACIO AMICONI





































